Tres Colores
Cuando intento recordar algo
me remito a las imágenes que permanecen procesadas en mi mente. Voy directo al
álbum de recuerdos, lo que me sorprende es entender que aquellas fotografías no
se revelan todas al tiempo, una a una, en orden se muestran a través del lente
imaginario de mi pensamiento, no se amontonan, hacen fila como clientes en un
banco, una tras otra espera su turno, para luego pagar su precio según su
importancia en mi vida. Algunas veces es cruel intentar buscar una fotografía
de esas que ya casi se pierde por su deterioro, por el moho, por el polvo
ficticio ocasionado por la no estimulación del recuerdo, a veces deseo recordar
lo irrecordable, y se queda allí sin recordar, otras veces las pistas llegan,
pero se quedan en pistas sin resolver, como si fuera un crimen de mi patria,
uno de esos que no se resuelven jamás.
Es en estos casos cuando me
doy cuenta de la importancia de las imágenes, ya que nuestra vida es imágenes,
el presente en el que escribí la palabra presente, ya es un pasado cercano y se
remite a ser una imagen cercana, nuestro presente continuo se transforma
continuamente en huracán del pasado que ha dejado huellas imborrables, aunque
por períodos quedan huellas poco perceptibles, como aquellos recuerdos de esos
que no me acuerdo.
En ocasiones pienso que este
mundo lleno de percepciones, de abstracciones, que se representa a diario, por
una necesidad comunicativa, (porque todo quiere decir algo, y lo que no es
representado, se representa por sí mismo, es decir, lo que yace ahí afuera ya
significa) es de carácter simbólico, es decir, queremos simbolizar lo que nos
rodea, y representarlo de diferentes formas. Por ejemplo, el maestro no debe
asistir a su clase vestido de pantaloneta, con su camisilla de dormir, o con
los zapatos de moda (los crocs), pues simbolizaría a una persona opuesta a un
docente, no sé, quizás a un desempleado que se levanta tarde porque no tiene un
lugar en donde laborar, o porque se levantó tarde porque no tiene la necesidad
de trabajar, puesto que su madre lo mantiene. Lo anterior hace notar que
tenemos una configuración de la imagen de un docente, que está representada por
ciertas formalidades, como su forma de vestir, su forma de hablar, sus
conocimientos, en fin, no aceptamos otra idea distinta a lo que yace en nuestro
pensamiento.
De otro modo, supongamos
que somos estudiantes y llegamos a nuestro primer día de clase; entramos al
salón, en la silla donde debe estar el maestro habita un pordiosero, con su
cabello grasoso, sus trajes rotos, su aroma hediondo, y los pies descalzos, y
se dirige a nosotros diciendo: buenos días, damas y caballeros, soy su docente
de matemáticas. La pregunta que nos plantearíamos sería ¿Este pordiosero qué
hace acá?
Por supuesto que nadie
creería que este señor fuera el maestro del curso. Siempre me he cuestionado por
qué juzgar a las personas por la imagen, por qué un maestro no puede dar su
clase vestido con su piyama de rallas; pero leyendo a la sintaxis de la imagen, logro reconocer su importancia por un lado, y por el otro, entender que eso
que lo que yo pensaba respecto a lo del mundo de percepciones que definía como
de carácter simbólico, no lo es, pues va más allá de los símbolos, y este mas
allá es la imagen. El ser humano es imagen y por tanto, su entorno está
definido por estas. Desde su capacidad abstractiva, hasta su capacidad
creativa. Todo lo que nos rodea es imagen, y todo se convierte en imagen
objetiva o subjetiva, real o irreal,
imaginaria o auténtica.
Por otro lado, el hecho de
darle importancia no se remite al texto de Donis A. Dondis. Deseo remitirme al
método visual memorístico del aprendizaje de la ortografía. En este método se
le da la mayor importancia a la imagen de una manera excepcional, ya que,
cuando deseamos escribir una palabra, lo primero que realizamos es dirigirnos a
esa enciclopedia de palabras, para identificar su estructura y poder plasmarla
en el papel, es un proceso supremamente rápido, pero complejo y maravilloso. Pienso
que es sorprendente este proceso, puesto que es una habilidad que poseemos
todos los alfabetizados, y hacemos uso de ella cada vez que escribimos. Cuando deseamos
escribir una palabra y tenemos la duda de si se escribe con Z o con S, o si
lleva acento ortográfico, se inicia un proceso mental de búsqueda, en el cual
se intenta encontrar la forma correcta de la palabra, pero cuando no se logra
reconocer la forma adecuada de escritura se puede identificar que la imagen de
la palabra no está en la enciclopedia de palabras, o puede estar, pero no ha
sido registrada y almacenada correctamente o inadecuadamente. Lo que planteo es
que hasta la escritura está influenciada por las imágenes y el conocimiento se
almacena en nuestra mente a través de estas.
Ahora bien, lo anterior fue
una explicación subjetiva de la importancia de la imagen en nuestro diario
vivir. Lo que nos interesa es relacionar los conceptos propuestos por Donis A.
Dondis en el texto ya mencionado, con la trilogía Tres Colores del director polaco Krzysztof Kieślowski.
No sabía de la importancia
de la imagen, de su significado, de los componentes de la composición visual,
no reconocía el significado de los colores en un filme, el contraste de la luz,
el valor de la música, el significado del silencio, de las formas, de los
planos, de la perspectiva, sin embargo, aunque ahora lo comprenda, solo intento
poner en evidencia lo adquirido en la lectura de La sintaxis de la imagen. El
primer filme de la trilogía, Azul, hace
referencia a la reacción que toma una viuda tras la muerte de su esposo y de su
hija, siendo una reacción de libertad subjetiva, demostrando querer hacer lo
que desea sin importarle su entorno, ni lo que piensen los demás, afrontando
sus miedos, la soledad. Afrontando el duelo de una manera única, con valentía,
sin llanto, con resignación. En este sentido, parece ser, el autor le da
significado de libertad al color azul, pero no es una común, esta libertad es
única, es una alternativa de superación, de buscar la calma, la paz interior;
al mismo tiempo, la tonalidad tenue, la opacidad de las imágenes denotan
tristeza, llanto, dolor y sufrimiento, hasta miedo puede incitar, ese miedo que
siente Julie por la pérdida de sus seres queridos.
Partiendo desde el comienzo
del filme, en esta imagen en la que el joven juega con su balero
o coca, como se le llama en Colombia, el sonido, los golpecitos de ese ir y
venir de la coca y el silencio que rodea el entorno, pueden representar la
espera de un suceso importante, de la muerte en este caso, a la vez, la imagen
parte de izquierda a derecha, relacionándose con la idea de Dondis, de la preferencia
del ángulo inferior izquierdo (p.42), queriendo Kieślowski
centrar la atención en la figura del joven, para luego pasar de la calma a la sorpresa, de la armonía al
contraste, de la neutralidad al acento (p.28).
Los lapsos en los que el negro se hace evidente como
cuando la periodista la visita en su casa (11,13 minutos), representan el luto,
el dolor, la viudez, y el sufrimiento que siente tras lo trágico de su
realidad.
Del mismo modo, esta imagen representa la transición por
la que Julie debe pasar para obtener la libertad y la calma que necesita. La ventana
de la derecha representa el luto, y la de la izquierda esa la libertad, y sí
observamos detalladamente, podemos ver que la baranda metálica en línea recta,
representa ese trayecto desde el luto a la libertad.
En el tramo de la película en el que Julie escucha la melodía del flautista por
primera vez, hay un lapso de color blanco, significando cambio, volver a nacer,
limpieza y pureza, es decir, un


Renacer que
se relaciona con la posición fetal y la
transparencia del agua de la imagen de
arriba.También, se puede establecer una semejanza entre lo positivo y negativo,
aunque el lapso de oscuridad (11,13 minutos), y el período de música de flauta
y el color blanco no sucedan en la misma escena, son una continuidad y hacen
parte de un todo, y configuran las dos caras de la moneda, como la idea del ying-yang,
(p.50), en donde se refleja el contraste
aunque no sea simultáneo.
Lo paradójico
de esta película es que durante toda la historia se crea la idea de que Julie
es la verdadera compositora, pero no se confirma nunca esta suposición.
Refiriendonos
al filme Blanco, me causa curiosidad esta escena:
Aquí se puede notar que
Julie entra al juzgado, ¿pero acaso hace parte de esta historia?
Quizás el director polaco
deseo provocar en el público una relación inconsciente por medio de esta
imagen, que más que parecer hacer parte de la escena, pareciera un mensaje
subliminal, pues la imagen de esta mujer solo dura aproximadamente 2 segundos.
La idea de esta película de
hacer referencia al color blanco, se asocia con la bondad de Mikolaj, pues es
quien genera el cambio en Karol, quien finalmente logra vengarse de su amada.
En esta imagen, podemos
notar la tristeza, o locura de Valentine, y el uso que el director le da a las
figuras de los rombos, en la sombra que se refleja en la pared; a parte de
significar cárcel y encerramiento, significa desorientación y la locura de esta
mujer que termina siendo culpable de un crimen que nadie cometió.




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