lunes, 7 de abril de 2014

tres colores

Tres Colores

Cuando intento recordar algo me remito a las imágenes que permanecen procesadas en mi mente. Voy directo al álbum de recuerdos, lo que me sorprende es entender que aquellas fotografías no se revelan todas al tiempo, una a una, en orden se muestran a través del lente imaginario de mi pensamiento, no se amontonan, hacen fila como clientes en un banco, una tras otra espera su turno, para luego pagar su precio según su importancia en mi vida. Algunas veces es cruel intentar buscar una fotografía de esas que ya casi se pierde por su deterioro, por el moho, por el polvo ficticio ocasionado por la no estimulación del recuerdo, a veces deseo recordar lo irrecordable, y se queda allí sin recordar, otras veces las pistas llegan, pero se quedan en pistas sin resolver, como si fuera un crimen de mi patria, uno de esos que no se resuelven jamás.


Es en estos casos cuando me doy cuenta de la importancia de las imágenes, ya que nuestra vida es imágenes, el presente en el que escribí la palabra presente, ya es un pasado cercano y se remite a ser una imagen cercana, nuestro presente continuo se transforma continuamente en huracán del pasado que ha dejado huellas imborrables, aunque por períodos quedan huellas poco perceptibles, como aquellos recuerdos de esos que no me acuerdo.

En ocasiones pienso que este mundo lleno de percepciones, de abstracciones, que se representa a diario, por una necesidad comunicativa, (porque todo quiere decir algo, y lo que no es representado, se representa por sí mismo, es decir, lo que yace ahí afuera ya significa) es de carácter simbólico, es decir, queremos simbolizar lo que nos rodea, y representarlo de diferentes formas. Por ejemplo, el maestro no debe asistir a su clase vestido de pantaloneta, con su camisilla de dormir, o con los zapatos de moda (los crocs), pues simbolizaría a una persona opuesta a un docente, no sé, quizás a un desempleado que se levanta tarde porque no tiene un lugar en donde laborar, o porque se levantó tarde porque no tiene la necesidad de trabajar, puesto que su madre lo mantiene. Lo anterior hace notar que tenemos una configuración de la imagen de un docente, que está representada por ciertas formalidades, como su forma de vestir, su forma de hablar, sus conocimientos, en fin, no aceptamos otra idea distinta a lo que yace en nuestro pensamiento. 

 De otro modo, supongamos que somos estudiantes y llegamos a nuestro primer día de clase; entramos al salón, en la silla donde debe estar el maestro habita un pordiosero, con su cabello grasoso, sus trajes rotos, su aroma hediondo, y los pies descalzos, y se dirige a nosotros diciendo: buenos días, damas y caballeros, soy su docente de matemáticas. La pregunta que nos plantearíamos sería ¿Este pordiosero qué hace acá?
Por supuesto que nadie creería que este señor fuera el maestro del curso. Siempre me he cuestionado por qué juzgar a las personas por la imagen, por qué un maestro no puede dar su clase vestido con su piyama de rallas; pero leyendo a la sintaxis de la imagen, logro reconocer su importancia  por un lado, y por el otro, entender que eso que lo que yo pensaba respecto a lo del mundo de percepciones que definía como de carácter simbólico, no lo es, pues va más allá de los símbolos, y este mas allá es la imagen. El ser humano es imagen y por tanto, su entorno está definido por estas. Desde su capacidad abstractiva, hasta su capacidad creativa. Todo lo que nos rodea es imagen, y todo se convierte en imagen objetiva o subjetiva, real  o irreal, imaginaria o auténtica.

Por otro lado, el hecho de darle importancia no se remite al texto de Donis A. Dondis. Deseo remitirme al método visual memorístico del aprendizaje de la ortografía. En este método se le da la mayor importancia a la imagen de una manera excepcional, ya que, cuando deseamos escribir una palabra, lo primero que realizamos es dirigirnos a esa enciclopedia de palabras, para identificar su estructura y poder plasmarla en el papel, es un proceso supremamente rápido, pero complejo y maravilloso. Pienso que es sorprendente este proceso, puesto que es una habilidad que poseemos todos los alfabetizados, y hacemos uso de ella cada vez que escribimos. Cuando deseamos escribir una palabra y tenemos la duda de si se escribe con Z o con S, o si lleva acento ortográfico, se inicia un proceso mental de búsqueda, en el cual se intenta encontrar la forma correcta de la palabra, pero cuando no se logra reconocer la forma adecuada de escritura se puede identificar que la imagen de la palabra no está en la enciclopedia de palabras, o puede estar, pero no ha sido registrada y almacenada correctamente o inadecuadamente. Lo que planteo es que hasta la escritura está influenciada por las imágenes y el conocimiento se almacena en nuestra mente a través de estas.

Ahora bien, lo anterior fue una explicación subjetiva de la importancia de la imagen en nuestro diario vivir. Lo que nos interesa es relacionar los conceptos propuestos por Donis A. Dondis en el texto ya mencionado, con la trilogía Tres Colores del director  polaco Krzysztof Kieślowski.
No sabía de la importancia de la imagen, de su significado, de los componentes de la composición visual, no reconocía el significado de los colores en un filme, el contraste de la luz, el valor de la música, el significado del silencio, de las formas, de los planos, de la perspectiva, sin embargo, aunque ahora lo comprenda, solo intento poner en evidencia lo adquirido en la lectura de La sintaxis de la imagen.  El primer filme de la trilogía, Azul, hace referencia a la reacción que toma una viuda tras la muerte de su esposo y de su hija, siendo una reacción de libertad subjetiva, demostrando querer hacer lo que desea sin importarle su entorno, ni lo que piensen los demás, afrontando sus miedos, la soledad. Afrontando el duelo de una manera única, con valentía, sin llanto, con resignación. En este sentido, parece ser, el autor le da significado de libertad al color azul, pero no es una común, esta libertad es única, es una alternativa de superación, de buscar la calma, la paz interior; al mismo tiempo, la tonalidad tenue, la opacidad de las imágenes denotan tristeza, llanto, dolor y sufrimiento, hasta miedo puede incitar, ese miedo que siente Julie por la pérdida de sus seres queridos.
Partiendo desde el comienzo del filme, en esta imagen en la que el joven juega con su balero o coca, como se le llama en Colombia, el sonido, los golpecitos de ese ir y venir de la coca y el silencio que rodea el entorno, pueden representar la espera de un suceso importante, de la muerte en este caso, a la vez, la imagen parte de izquierda a derecha, relacionándose con la idea de Dondis, de la preferencia del ángulo inferior izquierdo (p.42), queriendo Kieślowski centrar la atención en la figura del joven, para luego pasar de  la calma a la sorpresa, de la armonía al contraste, de la neutralidad al acento (p.28).
Los lapsos en los que el negro se hace evidente como cuando la periodista la visita en su casa (11,13 minutos), representan el luto, el dolor, la viudez, y el sufrimiento que siente tras lo trágico de su realidad.





Del mismo modo, esta imagen representa la transición por la que Julie debe pasar para obtener la libertad y la calma que necesita. La ventana de la derecha representa el luto, y la de la izquierda esa la libertad, y sí observamos detalladamente, podemos ver que la baranda metálica en línea recta, representa ese trayecto desde el luto a la libertad.
En el tramo de la película en el que Julie escucha la melodía del flautista por primera vez, hay un lapso de color blanco, significando cambio, volver a nacer, limpieza y pureza, es decir, un    
Renacer que se relaciona con la posición fetal  y la transparencia del agua  de la imagen de arriba.También, se puede establecer una semejanza entre lo positivo y negativo, aunque el lapso de oscuridad (11,13 minutos), y el período de música de flauta y el color blanco no sucedan en la misma escena, son una continuidad y hacen parte de un todo, y configuran las dos caras de la moneda, como la idea del ying-yang,  (p.50), en donde se refleja el contraste aunque no sea simultáneo.
Lo paradójico de esta película es que durante toda la historia se crea la idea de que Julie es la verdadera compositora, pero no se confirma nunca esta suposición.
Refiriendonos al filme Blanco, me causa curiosidad esta escena:
Aquí se puede notar que Julie entra al juzgado, ¿pero acaso hace parte de esta historia?
Quizás el director polaco deseo provocar en el público una relación inconsciente por medio de esta imagen, que más que parecer hacer parte de la escena, pareciera un mensaje subliminal, pues la imagen de esta mujer solo dura aproximadamente 2 segundos.
La idea de esta película de hacer referencia al color blanco, se asocia con la bondad de Mikolaj, pues es quien genera el cambio en Karol, quien finalmente logra vengarse de su amada.



En esta imagen, podemos notar la tristeza, o locura de Valentine, y el uso que el director le da a las figuras de los rombos, en la sombra que se refleja en la pared; a parte de significar cárcel y encerramiento, significa desorientación y la locura de esta mujer que termina siendo culpable de un crimen que nadie cometió.

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