domingo, 2 de marzo de 2014

De las mil, las sesenta primeras, de las sesenta, las últimas doce




Noche 49:
La reina Abriza protege en su palacio a Scharkán, príncipe musulmán muy destructivo, sin saber este último de su verdadera identidad. Sus esclavas le cantan melodías hermosas que hacen que él se sienta maravillado, y a su vez el rey bebe hasta embriagarse. Luego de varios días, llegan al palacio de Abriza  algunos guerreros   del rey Hardobios en busca de Scharcán    para matarlo,  pero  la reina lo protege diciendo en un comienzo que no está en su casa,  para luego proponer a Patricio Massura, líder de los guerreros que peleen uno a uno con Scharcán y no todos contra él al mismo tiempo; y si el primero es vencido que siga el segundo hasta que Scharcán sea derrotado.

Noche 50
Scharkán finalmente derrotó a ochenta de  sus adversarios, siendo cien ellos en total, los veinte restantes huyeron antes que preferir la muerte. Al término del combate, la reina besó al musulmán demostrándole amor puro. Luego le reveló su identidad diciéndole que era la reina Abriza, hija del rey griego Hardobios Y que tenía por enemiga inexorable a la  la nodriza de su padre. Entonces, la reina le pide que se vayan lejos para evitar desgracias pues son perseguidos por su propia familia, y que parta primero él para Bagdad, para luego encontrarse de nuevo los dos más adelante. Sharkán le responde que no puede hacerlo pues su padre  Omar Al-Nemán  lo ha mandado para matar al rey Hardobios, pues el rey Afridonios  de Constantinia  le ha pedido su ayuda luego de que tu padre le confiscara un barco con muchas riquezas.  En seguida la reina le dice que la verdad es otra: una embarcación en la que iba la hija de  afridonios  fue robada y apoderada por unos guerreros europeos, para después esa misma embarcación debido a una fuerte tormenta atracó en nuestras costas; entonces los soldados de mi padre se apoderaron de todos sus tripulantes y sus riquezas, escogiendo a las mujeres más hermosas, y para desconsuelo una de ellas era Safía, hija del rey Afridonios, la cual fue dada como regalo a tu padre el rey Omar Al-Nemán. Fue entonces cuando afridonios supo el estado de su hija y  en venganza le hizo creer a tu progenitor que mi padre le había confiscado un buque lleno de riquezas, para después  pedirles ayuda para  atacarlo, y luego hacerte una emboscada y matarte junto con tus soldados.
Scharkán se va para Bagdad y en el camino se reúne con cien soldados suyos y se enfrenta con unos guerreros cristianos extraordinarios, los cuales  toman a veinte de los suyos como rehenes. Finalmente, estos guerreros extraordinarios  eran todos mujeres y liderados por  Abriza; terminan uniéndose como un solo grupo  para  dirigirse a Bagdad.


Noche 51
Scharcán y la reina llegaron a Bagdad  y  el rey Omar Al-Nemán la miraba con  ojos de deseo; también Sharcán quedó molesto con su padre por ese deseo que sentía por la reina y porque supo que había otro hermano, gemelo de de Nozhatú, ambos hijos de Safía, hija del rey Afridonios.  El rey Omar pudo satisfacer sus deseos carnales, y en una noche de copas con la reina, la durmió con un narcótico, y cuando estuvo profunda, le quitó su virginidad, dejándola embarazada. Cuando esta se dio cuenta, no  permitió que nadie la visitara en su cuarto. Mientras tanto, Sharcán había sido mandado por su padre a realizar labores lejos de casa.  Pasó el tiempo y ya estaba a punto de dar  a luz y es en este momento que la reina con ayuda de su criada y el negro Moroso, uno de los esclavos más fuertes del rey  decide huir en búsqueda de su padre y de su madre, pues consideraba que todo lo que le había pasado era un castigo del destino por alejarse de su familia. Abriza, el negro y su criada se escaparon en dos caballos y dos burros de carga. En el camino la reina tuvo fuertes dolores y el negro aprovechó para intentar abusar de las dos mujeres.

Noche 52
La reina Abriza se rehusó a ser violada por el negro horripilante, en la contienda el negro le enterró su espada, dejándola muerta, y luego huyó. El unigénito pudo  sobrevivir en un difícil parto.  En ese preciso instante llegó  su padre con todo el ejército  de  Kaissaria, pero ya era tarde. La criada de la reina le contó todo lo sucedido en Bagdad y los problemas que había tenido con el  rey Omar Al-Nemán. Juró pues la mujer del rey de kaissaria vengar el nombre de Abriza.

Noche 53
Por consejo de la reina, Hardobios mandó llamar a las mujeres más bellas y a los sabios para que las educaran con el único fin de usarlas para castigar a su enemigo.
Por otra parte,  Sharcán regresó después de tanto tiempo y al darse cuenta de que ya no estaba Abriza se sintió desfallecer. No deseo estar en el palacio y le  pidió a su padre  que  lo ordenara gobernador de alguna ciudad suya, el rey le dio la ciudad de Damasco y Scharcán se sintió complacido; allí la gente lo recibió con trompetas y cánticos.  Para entonces sus hermanos por parte de padre ya tenían 14 años. Daul'makán, el varón fue educado en la fe de Alah  y quiso asistir a la ciudad de la Meca, pero su padre no lo autorizó pues lo consideraba muy menor para dejarlo ir solo. Era tanto el amor hacía Alah que se escapó junto con su hermana Nozhatú. Fueron entonces a la Meca  y de paso a Jerusalén, pero se les acabaron las provisiones y el dinero, ademán Daul'makán se enfermó al límite de poder perder la vida. Cuando se recuperó, su hermana fue en busca de dinero para poder alimentarse, jamás volvió. Su hermano luego de dos días de espera quiso buscarla en el mercado de la ciudad. Allí esperó sin energías, moribundo tirado en la calle la gente le daba limosna y le pudo socorrer  para que un camellero lo llevara al hospital de Damasco. El camellero obró de mal manera y lo dejó cerca de un hamman  o baño  público árabe en las afueras de la Jerusalén.

Noche 54
Al amanecer los  dueños del hamman lo ayudaron  y protegieron para que estuviese mejor de salud. Los dueños del lugar eran una pareja que creía fielmente en Alah,  lo tuvieron en su casa hasta que Daul'makán estuvo totalmente recuperado. El chico les pidió que lo ayudaran a llegar a Damasco y les contó que se había alejado de su hermana. Entonces estas grandes personas quisieron acompañarlo hasta aquella ciudad  y para poder pagar los gastos vendieron el hamman.

Noche 55
Cuando todo esto sucedía, Nozhatú había salido en busca de dinero para alimentar a su hermano, pero un malvado beduino la engañó para complacer sus deseos carnales, pero al ver que ella era toda una doncella con gran educación y buenos modales, pensaba venderla a un mercader millonario.

Noche 56
Entonces el beduino la llevó a Damasco, donde se la ofreció a un mercader y este la pensaba ofrecer al rey Omar, pues era él muy conocido por sus deseos de la carne y sobre todo cuando eran hermosas y vírgenes.

Noche 57
El beduino vendió a Nozhatú al mercader por una cifra muy alta, al darse cuenta que la ganancia fue jugosa, quiso entonces ir y buscar a su  hermano Daul'makán a Jerusalén sin poder encontrarlo.

Noche 58
El mercader le dio la mejor comida, el mejor vestido y le compró las mejores joyas; con la única intención de exhibirla ante el gobernador Sharcán de Damasco, para que este le ayudase con el rey Omar. Entonces, el mercader le preguntó a su esclava: conoces al rey Omar. Ella le respondió diciéndole que sí, que había sido criada junto con su hija, había sido educada y formada estrictamente y pulcramente en el palacio. Luego Nozhatú le sugirió a su amo que le dejase escribir una carta en la que le hablara ella directamente al rey y así más fácil sería su bienvenida en el castillo. La joven escribió en verso una hermosa carta que el mercader guardó con gran precaución.

Noche 59
El mercader adornó a la princesa con joyas extraordinarias, rubíes, oro,  perlas y  esmeraldas, sin escatimar el menor detalle de presuntuosidad; aquella joven era tan bella, que todos la miraban sin parpadear admirando su hermosura. El mercader la presentó ante Sharcán y a este le encantó, sin saber que era ella su propia hermana, pues jamás la había visto desde su nacimiento. El príncipe pagó lo que valía, más las joyas y más un dinero extra al mercader por la gentileza de llevársela, y decidió quedarse con ella.

Noche 60
Sharcán hizo firmar un contrato en el que figuraba que se casaba con ella, luego le pidió a la doncella que le hablase de cualquier cosa para demostrar que era una mujer bien educada y que su hablar era de envidiar. La princesa se dirigió a él diciéndole que le iba a comentar acerca de las tres puertas. Le habló pues de la primera, el arte de saber conducirse.  Le dijo que el objeto de la vida era desarrollarse con fervor, y que el fervor solo se logra con una vida activa animada por la pasión, y esta vida activa se gana por medio de  los cuatro grandes caminos de la humanidad: el gobierno, el comercio, la agricultura y los oficios. Entonces le habló acerca del camino del gobierno.


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